Mostrando entradas con la etiqueta Causas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Causas. Mostrar todas las entradas

sábado, 26 de mayo de 2012

¿POR QUÉ GRECIA ESTÁ DENTRO DE LOS PIIGS?



En febrero de 2010 Grecia vivía un durísimo plan de ajuste para intentar sanear las cuentas del país y recuperar la credibilidad internacional de su economía. Miles de protestas denuncian los planes del gobierno de Papandreu de recortar sobre todo salarios, pensiones y que afecta especialmente al sector público. Técnicos del Banco Central y de la Comisión Europea, así como del Fondo Monetario Internacional, inspeccionaron la puesta en marcha de esas medidas y han vigilado muy cerca que se cumplan. Los ministros de economía de la eurozona dieron un ultimátum al gobierno griego para que se empezaran a ver los primeros resultados antes del 16 de marzo de ese mismo año.

Por primera vez, un país de la zona euro rozaba el riesgo de desestabilizar la moneda única, pero también por primera vez, queda clara la voluntad de los gobiernos europeos de estar listos para el rescate. Más ajustes en los presupuestos, en los salarios y en las pensiones es lo que exige la Unión Europea a un país que debe más de lo que puede pagar y cuya deuda pública supera el 120% del PIB. Por todo ello le somete a vigilancia y le da un mes de plazo para mostrar resultados, solo un mes para comprobar que Grecia no está en un callejón sin salida. 


                         
 Un sinfín de huelgas se suceden en Atenas, todo por las medidas de ajuste que el gobierno de Yorgos Papandreu anunció a principios de febrero de 2010, congelación de los salarios, subidas fiscales y aumento de la edad de jubilación a los 65 años. Papandreu, que ganó las elecciones en octubre de 2009 con la promesa de aumentar los impuestos a los ricos para ayudar a los pobres, asegura que el país no puede aguantar más huelgas y que ya no tiene tiempo para actuar a corto plazo. La sensación de angustia por la falta de tiempo se palpa en la calle.

Ya hace once años, cuando Grecia estaba a punto de incorporarse al euro, el Banco Central Europeo expresó su preocupación porque el país no podría cumplir los criterios de convergencia debido a su alto déficit público y a su índice de infracción. Décadas de corrupción política que afectó a diversos gobiernos y se agravó con los gastos y las ayudas para las obras de los Juegos Olímpicos de 2004 que aumentaron la fragilidad de su economía. Ahora se ve imprescindible la reforma de todo el sistema.

Mientras los griegos ven como sus fuentes de ingresos tradicionales como el turismo o el transporte marítimo acusan también la crisis, queda en evidencia lo que era una sospecha, que el gobierno anterior falseó y maquilló las cifras oficiales, ocultó el déficit, entonces saltó la alarma por un posible efecto contagio a otras economías europeas.

Los ministros de economía de la Unión Europea impusieron sus deberes y era Giorgios Papaconstatinou, el ministro de Finanzas griego en aquel momento, el que tenía que llevarlos a cabo. El compromiso era reducir el déficit de su país del 12,7 al 8,7 en 2010 y dejarlo en el 3% en 2012 recortando el gasto público.

Era entonces por aquel tiempo, en febrero de 2010, cuando Papaconstatinou declaraba que Grecia tenía falta de credibilidad y que la pagaban, desafortunadamente, en el mercado internacional. “Pero también existe especulación internacional”, afirmaba el ministro. Además, reconocía que ellos creían que habría estabilidad y que dependía de cómo vieran todos a Grecia, los europeos, los mercados y los ciudadanos griegos. “Hay que demostrar que lo asumimos y llevamos a cabo un difícil programa, en cuanto lo hagamos correctamente podremos obtener el préstamo internacional que necesitamos para los próximos meses”, concluía.
                       
                            
“Un programa importante de Grecia es poder encontrar una solución a la deuda, tenemos que hallar una solución más profunda para la competitividad del país. La economía hace años que pierde competitividad en el turismo, en el transporte marítimo, es ahí donde tiene que haber inversiones, deben existir inversiones radicales. El problema es que Grecia, en este momento, no tiene estas inversiones.”, sostenía por su parte, el economista Jens Bastian.

Pero esas inversiones, en un país donde el 18% de los trabajadores son funcionarios públicos, se ven a menudo como una amenaza. Ocurrió en el puerto del Pireo, un autentico símbolo del poder económico griego de otros tiempos, el gobierno de Nueva Democracia, anterior al de Yorgos Papandreu, privatizó la gestión de sus contenedores y se la entregó a una empresa china. El propósito era en 2010 seguir adelgazando el sector público, reducir directivos y salarios y reformar el sistema de pensiones para que no quebrara en cinco años.

En la calle lo que más costaba aceptar eran las complicadas reformas fiscales entre una población que ha convivido con el fraude. Se planteó subir los impuestos a las rentas más altas y exigir facturas detalladas de gastos a los que estaban exentos, a los que tenían rentas inferiores a 12.000 euros. Lo que sí tienen claro los griegos es que hay que hacer ajustes, pero justos. Este es el enorme reto de una cultura, que como recuerdan los mejores escenarios de su arqueología, enseñó al mundo a pensar.

A Grecia se le acababa el tiempo, tenía que recuperar en pocos días su credibilidad perdida como país en muchos años. Nadie pensaba que iba a conseguirlo en un solo mes, pero en ese tiempo se tenía que ver si las columnas rotas de su economía podían servir de pilares para construir un nuevo modelo, algo que estaba por inventar, quizá por eso el gobierno griego, por primera vez, le pedía a los ciudadanos que opinaran sobre las leyes en Internet. Creó una especie de ágora virtual, porque se buscaban ideas para salvar a un país y es un esfuerzo al que todos deben enfrentarse. El 60%, según las encuestas, apoyaban las medidas del gobierno, pero debían aplicarlas.

Como una premonición sobre el cielo de Atenas pesaba también esos días la sombría situación de la economía de Grecia que reflejó su ministro de finanzas con una tremenda metáfora. Se trata, decía, de que el Titanic no se hunda, pero no se puede conseguir en un día.

Fuente: El País y www.rtve.es

Laura C. Chiachio

viernes, 25 de mayo de 2012

¿Por qué Irlanda está dentro de los PIIGS?


Para analizar por qué Irlanda pertenece al grupo de países de la periferia Europa denominado PIIGS, vamos a hacer un recorrido, a grandes rasgos, de su economía a lo largo de su historia. De esta forma podremos vislumbrar posibles causas de la crisis económica tan grave que experimenta el país.

Durante los años cincuenta, Irlanda tuvo varios gobiernos sucesivos que promovieron políticas proteccionistas. Las exportaciones representaban solo un 32% del PIB, y de éstas el 75% estaban dirigidas a Reino Unido. Los pobres resultados económicos del país se debían a la intervención gubernamental en el comercio y en otras áreas relacionadas. En la población, estos resultados, produjeron unos altos índices de emigración.

Poco a poco, el gobierno del país, comenzó a abandonar estas políticas proteccionistas, en los años sesenta. La economía irlandesa se orientó mucho más hacía el tema de las exportaciones. Gracias a esta liberalización del comercio, Irlanda experimentó un marcado crecimiento. La producción aumentó un 4.2%, el doble que en los cincuenta, pero aún mantenían un alto índice de intervencionismo. Irlanda no lograba llegar a los índices de calidad de vida del resto de Europa.

En 1973, Irlanda se unió a la Comunidad Económica Europea, y continuó con sus avances hacia la liberalización. Durante ésta década, la economía de Irlanda, se caracterizó por políticas keynesianas que le condujeron a la crisis fiscal.

A comienzos de los ochenta, el gobierno aumentó los impuestos a las rentas y al consumo para intentar reducir el déficit que tenía y, también, como medida ante los problemas ocasionados por las crisis del petróleo. La relación deuda/PIB era muy alta y aumentar los impuestos no parecía una solución.  En esta década, el resto de Europa, también tenían un crecimiento pobre.



La urgencia que se desprendía de la fuerte crisis fiscal que atravesaba el país, fue la que originó un cambio en las políticas de Irlanda. La única opción que veía Irlanda era la reducción de los gastos gubernamentales. Se recortaron gastos en salud, educación, agricultura, transporte y vivienda, etc. Gracias a estos drásticos recortes (los mayores que vivía Irlanda en 30 años) consiguió salir de la crisis fiscal. Como consecuencia de éstas medidas, también, se redujo la intervención del Estado en la economía, dando paso a una etapa más liberal.

La economía irlandesa comenzó a crecer a un ritmo del 4%. Con la firma del Tratado de Maastricht en 1992, se afianzó su credibilidad y se comprometió a seguir con las políticas fiscales sanas. Así continuó creciendo hasta finales de los 90, sobrepasando los niveles de vida del resto de Europa. Esto atrajo masivamente a inversores y especuladores al país que invirtieron de forma exagerada en construcción, basando la mayor parte de la economía en ello. La evolución de Irlanda se tildó de “milagro económico”.

¿Qué pasó para que se desplomara la economía irlandesa?

Citaremos para explicarlo al Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, en un artículo que publicó en El País:

“La historia irlandesa empezó con un auténtico milagro económico. Pero al final este dio paso a una fiebre especuladora impulsada por bancos y promotores inmobiliarios fuera de control, todos en connivencia con los principales políticos. La fiebre se financió con enormes préstamos adquiridos por los bancos irlandeses, en su mayoría de bancos de otros países europeos. Luego la burbuja estalló, y esos bancos tuvieron que hacer frente a unas pérdidas enormes. Se podría haber esperado que quienes prestaron dinero a los bancos compartiesen las pérdidas. Después de todo, eran adultos que actuaban por propia voluntad y, si no eran capaces de comprender los riesgos que estaban asumiendo, eso no era culpa de nadie más que de ellos. Pero no, el Gobierno irlandés dio un paso al frente para garantizar la deuda de los bancos, con lo que convirtió las pérdidas privadas en obligaciones públicas”.


(UME: Unión Monetaria Europea / IRL: Irlanda)

En sólo tres años, la República de Irlanda pasó de un rápido crecimiento económico a registrar cifras dobles de déficit público.
Su desarrollo se basó durante años en impuestos bajos que atraían inversiones y multinacionales al país, y en un boyante mercado inmobiliario. Cuando estalló la burbuja de la construcción en 2008, el valor de los inmuebles se desplomó entre un 50% y un 60% y atrapó a todos los bancos del país, que habían concedido innumerables préstamos a particulares y promotores.

El Gobierno de Dublín se vió obligado a socorrer a las entidades financieras con una inyección de 50.000 millones de euros. Esa ayuda hundió las cuentas públicas irlandesas que terminarán este año con un déficit del Estado del 32% de su PIB, frente al 14% que registró a finales de 2009. (vía El País)

En conclusión, podríamos decir que, los países que apoyan su economía en las burbujas inmobiliarias han tenido el mismo desenlace, véase España.

Susana López Cruz

miércoles, 23 de mayo de 2012

CAUSAS HISTÓRICAS QUE UNEN A LOS PIIGS


Los países que forman el grupo de los PIIGS tienen una serie de características en común que, según varios autores, podrían haberles llevado a la situación que ahora viven.  

La principal característica que tiene en común es que todos han tenidos sistemas políticos basados en regímenes dictatoriales. Es el caso de Portugal, España y Grecia. Irlanda, por su parte, ha estado dominada por regímenes autoritarios de corte ultraconservador, e Italia ha vivido en una “democracia” basada también en el conservadurismo. A lo largo de la historia, estos países han tenido gobiernos que han priorizado otras cosas antes que lo social, haciendo que los Estados sean estados débiles, con una política fiscal escasa y una nula capacidad redistributiva.

Otro factor que une a los PIIGS, excepto a Grecia, es que durante toda su historia la religión Católica ha sido predominante y ha estado involucrada en los temas de Estado. Hay historiadores que apuntan que la rigidez doctrinal de cualquier religión, en este caso del Catolicismo, ha podido ser causa de que estos países tengan un gran retraso en temas sociales y económicos. Apoyan su teoría en el papel de la mujer en la religión, la rigidez doctrinal y autoritaria, la práctica de la caridad, etc.

Este asunto ha sido debatido en varios medios. Podemos encontrar un artículo del diario El País, firmado por Juan G. Bedoya  en el que leemos:

De rodillas, andrajosos, humillados, cinco sujetos aparentemente sobrealimentados piden limosna en actitud perpleja. Detrás, un muro. Enfrente, la nada. Un letrero dice que son miembros de la Unión Europea. Cada uno luce en la pechera la marca de su país: Italia, Portugal, Irlanda, España y Grecia, de izquierda a derecha. El dibujante Jim Morin sublimó así el viejo debate sobre la inferioridad económica de los países católicos. Su ya famosa caricatura se publicó en The New York Times para ilustrar un informe sobre los PIGS europeos, literalmente cerdos en inglés […]

Pese a que las economías de los países donde más han arreciado esas críticas (Reino Unido y EE UU) también atraviesan por dificultades, los desprecios no han desaparecido. Todo empezó con las tesis del sociólogo Max Weber sobre la inferioridad del cristianismo romano respecto al protestantismo para construir economías capitalistas solventes. […]

Los protestantes llaman perezosos a los católicos. Replican los católicos que los protestantes son materialistas. Weber lo explica así: “El católico es conformista y prefiere la seguridad, mientras que el protestante se atreve con el riesgo. La Iglesia católica castiga al hereje, pero es indulgente con el pecador. El protestante pone el énfasis no en la confesión, sino en la conducta. Cualquier fabricante sabe que es la falta de conciencia de los trabajadores de países como Italia uno de los obstáculos de su evolución capitalista y de todo progreso”. [...]

Los tópicazos del sociólogo de la religión se refiere aquí a un tema de rabiosa actualidad en la UE: la menor laboriosidad y productividad de los países del sur, y el escandaloso absentismo laboral. Según Weber, el protestante no considera el trabajo un castigo. Los católicos, en cambio, creen que el trabajo es el máximo castigo de Dios por el pecado original, y culpan a una mujer, Eva, de haber provocado la expulsión del Paraíso, donde no era necesario trabajar. […]”



Otros autores, prefieren apoyarse simplemente en datos actuales que puedan explicar el porqué de esta debilidad económica. En los PIIGS dominan los impuestos indirectos y los directos están basados solamente en las rentas del trabajo. Esto causa un retraso social grave y una mayor desigualdad social. El porcentaje de impuestos sobre el PIB de la UE en 2007 era del 41.1%, sin embargo, en Portugal era del 36.5%, en Grecia del 34.2% más o menos como España, y en Irlanda era el 31%.

El gasto público en la UE es de 46% del PIB, mientras que en Irlanda es del 36% y en España del 39%. Igual ocurre con las cifras del Gasto social, en la UE es del 27%, mientras que en los PIIGS no pasa del 24%: Irlanda tiene un 18.9%, España un 21% y, Portugal y Grecia, un 24%.(Datos: Nuevatribuna.es).


Ilustración de Jim Morin




Susana López Cruz